domingo, 10 de febrero de 2008
Llevaban ahí poco tiempo y trabajaban a destajo. Emma seguía con lo suyo en la Fundación ( no sabían como, pero Vaghaman había logrado firmar un convenio con ellos, cosa que ninguna empresa privada había hecho antes), pero se pasaba todas las tardes de 4 a 8 delante del ordenador transcribiendo los documentos que Daniel y Lydia lograban encontrar en los archivos. En una de esas tardes, se dieron cuenta de algo muy importante. Al trnascibir todos los documentos relacionados con las pupilas de las casas de placer (así lo estipulaba el documento) de la calle Maravillas...

-...la tal Micaela López no aparece en ninguna de ellas- completó la frase casi sin inmutarse.- Daniel tiene toda la razón.

-Emma, revisa- dijo distraídamente mientras mordisqueaba una pasta de té.

-Llevo revisando cerca de dos semanas la lista de los médicos de higiene y nada.

-No olvides no puede que no todas estuvieran controladas por sanidad. Hay nombres de...

-Pueblos... -puntualizó Daniel- los pueblos de las chicas que eran raptadas o entregadas a la madame. El pueblo de Micaela no aparece por ninguna parte.

-¿ Y no puede ser que... ?

-Imposible después de que el yerno del alcalde pillara la sífilis unos 10 años atrás del periodo estudiado. No veas el rebote que se pilló cuando se la pegó- las dos le miraron estupefactas y él se puso muy colorado- Bueno... yo... he estado investigando un poquito... la época, la ciudad... para saber donde buscar...

Lydia miró a Emma. Daniel era un As, no se le escapaba una. Aunque en un principio había incorporado al equipo para fastidiar, había resultado ser muy eficiente. La empresa en general y Víctor en particular habían cometido el error de dejarle ir. Se notaba que había estado en las clases de un afamado profesor muy meticuloso en sus años de Universidad. Y que, al acabar el doctorado, muchas se lo rifaban. Estaban convencidas de que, si ninguna mano negra hubiera intervenido, ahora tendría un futuro un poco mejor que al que le condenaron. Menuda red de contactos debía tener los socios.
Publicado por Dioscodos @ 12:39
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