lunes, 17 de diciembre de 2007

Capitulo i ( parte XV)

Lydia pensó que había metido la pata hasta el fondo. En el trabajo de Daniel se incluya un informe de Vaghaman en el que indicaba que su familia y en especial su hermanita de 17 años es muy importante para él. Ahora entendía porque Vaghaman estaba tan interesado en localizar a sus ancestros. No era por el escudo, ni la nobleza. Se imaginaba a un huérfano que se preguntaba quien era en realidad. El asunto se había llevado con suma discreción y eso despertaría la curiosidad del yanqui siendo niño. Y después lo de Miki, le había impulsado a averiguar la verdad. No debía ser agradable que te digan que desciendes de una mujer de la vida. Pero los datos eran contradictorios ¿ No serían delirios de una vieja chocha? Daniel decía que los datos de Micaela provenían de las habladurías del pueblo recogidas en una crónica de dudosa fiabilidad, escrita por alguien a sueldo del cacique. Se dio cuenta de que Vaghaman había montado en cólera. “ Por muy pelota que seas con los poderosos, Víctor, has encontrado a alguien que te ha calado”, pensó

-... sepan ustedes que no saben con quien están hablando.

- Lo sabemos, señor. No era la intención de Víctor, burlarse de la inteligencia ni de la sensibilidad de su hermana

- Cállese, De la Vega. No soy un tonto americano millonario al que se le pueda engañar fácilmente. Podía encontrar a cualquier persona si quisiera que me halagasen. Recuerden que recurrí a ustedes porque quería a las señoritas Varela y Villanueva...

-¡ EMMA NUNCA TRABAJO EN ESTA EMPRESA!- bramó Víctor.

- Tuve que dar un rodeo. Emma Villanueva es la mejor genealogista, aunque usted parece llevarlo mal. Lydia Varela es insobornable, por eso la quiero, además de por su valía. Me hubiera sido muy fácil contratarla por mi cuenta. Pero quería jugar limpio. Ustedes no son unos caballeros. Gutiérrez, el contrato no tiene porque sacarlo del portafolios
Publicado por Dioscodos @ 19:03 | Enviar