sábado, 27 de octubre de 2007

Capitulo I (y VIII)

Con el Tiempo, Víctor quiso implicarlo en sus tejemanejes y se negó. Inmediatamente fue despedido y reemplazado por una chica, la misma que año y medio mas tarde cometería el error del cráneo. Daniel acudió a los juzgados y perdió el juicio ( meses mas tarde se sabría porque y se declararía nulo, pero ella no sabía en que había quedado la cosa. Fue por esa época cuando la pareja pasó la crisis definitiva: las broncas eran casi diarias. Él reprochaba a ella su “incapacidad para encontrar algo estable”, ella a él el poca tiempo que pasaban juntos... Surgió la posibilidad de que ella se fuera a hacer un curso de especialización en Madrid. Le pidió ir a la oficina a mirar unas cosas, él se negó... Y Daniel, que casualmente estaba en el restaurante, relevó las infidelidades de Víctor. Puñalada trapera, puede ser, se dijo Lydia. Pero la revelación de aquello supuso el inicio y despegue de la meteórica carrera de Emma, aunque le destrozara el corazón.

Poco tiempo después, cogía el tren destino a su futuro y volvería dos años mas tarde, con la especialidad bajo el brazo y un currículo impresionante como carta de presentación. Encontró trabajo rápidamente en una importante institución. Por aquel entonces la empresa empezaba a ir mal. Víctor intentó tirar por tierra el prestigio, pero no lo consiguió.

Fue encontes cuando ocurrió el asunto del cráneo. Lydia confirmó que la junta directiva era una pandilla de capullos integrales. Estaba tan ocupada en repasar los defectos de sus jefes que no se dio cuenta de quien se acercaba a ella. Dio un bote cuando la tocaron la espalda y se giró inmediatamente. De pie, a su lado, estaba una mujer morena de cabellera larga y rizada, sin maquillar y que la miraba divertida y sonriendo.
Publicado por Dioscodos @ 20:47 | Enviar